Para quién es gramo, y para quién no
Preferimos que lo sepas antes de probarlo. Si tu caso está en la segunda lista, no vas a sacarle partido, y las dos partes ahorramos el tiempo.
Para quién sí
Compras a mayoristas y no sabes lo que te cuesta un plato
Es el caso central. Subes la factura del proveedor, gramo la lee y te deja el catálogo con el precio al que compras de verdad, no con el de la tarifa. A partir de ahí el coste de cada plato se recalcula solo cuando el género sube.
Tienes obrador o cocina de producción
Panaderías, pastelerías, obradores y cocinas centrales. Aquí es donde más se nota, porque una elaboración entra dentro de otra y el coste de la masa madre arrastra al del pan sin que nadie lo recalcule a mano.
Llevas el APPCC y la trazabilidad en papel
Partes de temperatura, lotes y caducidades. Si mañana hay una alerta de un proveedor, saber qué lotes entraron y en qué platos salieron es la diferencia entre una tarde y una semana.
Eres un negocio, o unos pocos
gramo está pensado para un local o un puñado de ellos, con el dueño o el jefe de cocina metido en el día a día. Si eres quien mira las facturas, eres a quien le sirve.
Para quién no
Cadenas con decenas de locales
A partir de cierto tamaño la compra se centraliza, los escandallos se deciden en una central y hace falta que todo eso hable con el ERP y con el departamento de compras. Eso es otro producto, y no es este.
Buscas un TPV
gramo no cobra en sala ni saca comandas. Lo que hace es leer lo que ya has vendido en tu TPV para descontar el stock. Si lo que necesitas es cobrar, necesitas un TPV, y luego gramo se conecta a él.
Buscas facturación o contabilidad
gramo lee las facturas que recibes; no emite las que tú mandas. No hace Veri*factu, ni libros, ni impuestos. Si es eso lo que buscas, mira Saldia, que es de los mismos y sí lo hace.
Esperas que alguien te monte las recetas
Las facturas las lee gramo solo. Las recetas las pones tú: cuánto lleva cada plato solo lo sabes tú, y un escandallo con cantidades inventadas por nosotros sería peor que no tenerlo. Se pueden subir desde una foto o desde tu Excel, pero la primera vez hay que sentarse un rato.
Lo que hace falta por tu parte
Una factura de un proveedor, en PDF o en foto del papel. Con eso ya tienes catálogo y precios reales. Para ver márgenes hace falta además que escribas tus recetas, que es la parte que cuesta y la única que no podemos hacer por ti.
Probarlo con una factura tuya